Los servicios de conserjería son útiles para cuidar del estado y seguridad de edificios públicos, oficinas, colegios, urbanizaciones o comunidades de vecinos. Dependiendo del lugar y de sus necesidades el conserje deberá realizar unas tareas u otras. En este artículo te contamos cómo debe ser un buen servicio de conserjería, cómo contratar al profesional adecuado y qué tareas se llevan a cabo normalmente.
Buscando un buen servicio de conserjería
Para encontrar un buen profesional lo primero es comparar distintas empresas de servicios, cuál es su experiencia, trato hacia el cliente y precios. Internet y las redes sociales son una buena herramienta para realizar esta tarea.
Por ejemplo en Alfham contamos con más de 20 años de experiencia en servicios de limpieza, seguridad y auxiliares, en los que ofrecemos conserjes, recepcionistas, guardias de seguridad, auxiliares de parkings, celadores, etc. para cubrir aquellas necesidades extra que pueda tener una empresa, edificio o comunidad de vecinos.
Cómo es el trabajo de conserje
A diferencia de la figura del portero, el conserje tiene una jornada laboral preestablecida y no vive en el propio edificio. Una vez finaliza su jornada laboral abandona el puesto de trabajo. Sin embargo, el portero suele vivir en el mismo lugar y atiende urgencias las 24h, por lo que es un trabajo más intenso.
Trabajan bajo los Convenios Colectivos de Empleados de Fincas Urbanas de cada provincia y autonomía.
¿Cuáles son sus tareas y funciones?
Algunas de las tareas más comunes de un conserje son:
- Atender la entrada: normalmente los conserjes están pendientes de quién entra y quién sale del edificio en el que estén trabajando. A pesar de que en algunos lugares esta tarea sea del recepcionista en ocasiones también pueden atender y recibir a una persona que no conoce el edificio.
- Cuidar y controlar zonas comunes: algunas urbanizaciones comunidades de vecinos cuentan con zonas comunes como piscinas, gimnasios, jardines, columpios para los niños… En ese caso el conserje debe vigilar y mantenerlas en perfecto estado por si sucediese alguna pequeña avería o problema. En el caso de piscinas y jardines además suele contarse con jardineros y socorristas.
- Limpieza general: algunos servicios de conserjería también suelen cubrir las necesidades de limpieza del edificio dependiendo de su tamaño. En el caso de colegios, urbanizaciones o edificios de oficinas se suele contar con un servicio de limpieza externo.
- Control del correo y paquetes muchas personas reciben compras por Internet, cartas y notificaciones, pero debido a los horarios labores uno de los mayores problemas es no estar en casa. Por ello entre las tareas del conserje está la de recoger paquetes o notificaciones cuando el propietario no se encuentra en la vivienda y después hacérselos llegar.
- Sacar las basuras: algunas urbanizaciones, colegios o pisos cuentan con su propio cuarto de basuras y para mantenerlo recogido y limpio requieren de los servicios del conserje. Sacar la basura fuera del edificio y no dejar que la suciedad se acumule en la zona son sus labores principales.
- Mantenimiento: todas las instalaciones del edificio están controladas por el conserje a fin de solucionar averias o problemas pequeños del día a día. Además, cuando se trate de una avería importante será el encargado de contactar con los servicios de reparación pertinentes y dar parte a los vecinos o propietarios.
- Cuidar los calefactores: si en el edificio hay calefacción central el conserje suele ocuparse de su control para que todos los habitantes o trabajadores puedan tener una temperatura adecuada en las estancias.
¿Necesitas contratar un servicio de conserjería? ¡Escríbenos sin compromiso o visítanos en nuestras oficinas de Barcelona! En Alfham estaremos encantados de escucharte y de diseñar un plan acorde a tus necesidades.


