El uso de alfombras es habitual en oficinas, hoteles y casas para crear ese ambiente de calidez y dar el toque decorativo que tanto nos gusta, pero siempre llega el temido momento de su limpieza. Si son de gran tamaño y no pueden manejarse fácilmente, lo más recomendable es acudir a una empresa que realice limpieza de alfombras para una higienización más profunda, sin embargo, siempre hay algún truco que puede ayudar a su mantenimiento diario. ¡Te lo contamos!
¿Tienes niños o mascotas? Debes pasar la aspiradora por los dos lados de la alfombra varias veces a la semana o incluso diariamente evitando que se acumulen partículas de arena, polvo, y pelos, pues pueden provocar la aparición de los temidos ácaros responsables de tantas alergias.
Siempre sucede algún accidente, sobre todo si la alfombra está en un lugar como el comedor. Los líquidos derramados, por ejemplo el vino deben ser tratados inmediatamente para evitar la aparición manchas que con el tiempo son complicadas de quitar.
Las manchas de zumos de fruta, café, té, leche, chocolate, vino, salsas, huevo o sangre se pueden limpiar con una disolución de detergente neutro y vinagre blanco en agua templada.
Las alfombras con el paso del tiempo van acumulando olores de tabaco, humedad, comida o mascotas impregnando la estancia de olores indeseados. Un truco casero es esparcir sal común o bicarbonato sódico por toda la alfombra. Posteriormente enróllala y mantenla así al menos veinticuatro horas.
Por último extiéndela de nuevo en su sitio y procede a la limpieza de la alfombra con la aspiradora, que junto a la sal o el bicarbonato se llevará el mal olor. La sal es uno de los productos de limpieza más eficaces, no solo para quitar olores , si no también para quitar manchas de humedad. Y el bicarbonato efectúa una buena limpieza en seco.
¡Importante! Antes de llevar a cabo la limpieza de alfombras, debes hacer una prueba en una pequeña parte para comprobar su reacción y resistencia de color.
Recuerda que para realizar una limpieza de tus alfombras y moquetas al menos una vez al año, necesitas recurrir a un equipo de especialistas, pero esta limpieza te ayudará a salir del paso, ¿cómo? Lo primero es calentar agua (1 litro) hasta que esté templada, sin llegar a quemar. Añade un chorro de amoniaco (100 ml) con mucho cuidado y coloca la mezcla en una botella con pulverizador o spray. Rocía la alfombra con este contenido y después utiliza un cepillo para fregar poco a poco toda la superficie. Deja secar al aire libre y listo, ¡quedará impecable!
¿Te han resultado útiles estos trucos? Para cualquier duda escríbenos sin compromiso o visítanos en nuestras oficinas de Barcelona. ¡Te esperamos!
El bicarbonato de sodio es un gran aliado para los problemas digestivos, pero también tiene…
Limpiar el hogar o el lugar de trabajo de forma regular es una de las…
¿Cuándo fue la última vez que le echaste un vistazo a la campana extractora de…
El granito es uno de los materiales más resistentes y si se trata con mimo…
Los laboratorios médicos y de investigación suelen albergar productos químicos peligrosos, patógenos o ambas cosas.…
En el día a día de cada empresa o entidad surgen distintas necesidades que han…
Leave a Comment